La asociación de Gulf con el automovilismo se consolidó en 1967, cuando un Ford GT40 Mark 1 participó en Daytona con los colores de Gulf Oil. Lo conducían Dick Thomson y Jackie Ickx y estaba pintado con los colores originales de la marca Gulf Oil, azul y naranja más oscuros.
Un Ford GT40 que ya es historia del automovilismo, ya que, pintado con esos colores, solo se vería en esa ocasión, ya que se decidió que se necesitaba un aspecto más brillante y deportivo para darle una máxima visibilidad.
En aquel entonces, Gulf había adquirido recientemente la Wilshire Oil Company, que utilizaba un azul más claro y brillante, por lo que el azul oscuro y naranja corporativos se transformaron en un azul pastel y naranja caléndula mucho más llamativos.
Estos colores se convirtieron en unos de los colores de competición más reconocibles de todos los tiempos, si no los más representativos, del automovilismo. De hecho, los colores se volvieron tan sinónimos de la marca, que Gulf se convirtió en la primera empresa de lubricantes en registrar sus colores de competición.